Hoy me he encontrado contigo.
Y he seguido tu rastro.
Y me has dicho: ¡felicita!
Y después has sonreído.
Y más tarde te he encontrado
en la vida, celebrada, agradecida,
empujada, acompañada,
de una hermana, de una amiga.
Cada día Tú te encuentras
bien pronto por la mañana,
con Mª Jesús, que te espera,
que ansía tu mirada.
Y hoy, especialmente,
se ha encontrado para dar
gracias a la vida, gracias a Ti,
por todo lo vivido,
por su familia, hermanas,
alumnos, conocidos...
Por el sol, la lluvia,
los frutos, el mar...
pues la Naturaleza le habla,
Y te encuentra y te transmite,
te entregas, te derramas...












