Y he seguido tu rastro.
Y me has dicho: espera.
Y después has sonreído.
Yo también.
Y más tarde te he encontrado
en el profeta y la Palabra,
que me dice que confíe
que abra puertas y murallas.
Y me digo que últimamente
me encuentro constantemente,
con palabras, hechos, historias,
que me invitan a la confianza.
"Confiad siempre en el Señor,
porque el Señor es la Roca perpetua"
"Al que confía en el Señor
la misericordia lo rodea"
¿Será que necesito
confiar en tu Palabra...
dejarme totalmente en tus manos...
ser por ti rodeada...?
Será...
Es...
Cuando confío en ti
la misericordia me rodea.
Hoy me he encontrado contigo
y he seguido tu rastro.



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