Me llevas al desierto, pero vienes conmigo, me sacas...
y me guías a tu estilo haciendo brotar fuera aquello que en mí,
tú pusiste escondido, pero yo nunca supe porqué no había podido:
quitaste de muy dentro "poderes escondidos", rompiste mis cadenas y viniste conmigo;
yo, a tientas, descubría porque es constante y eterno tu amor conmigo.
Tú me das, Señor, el pan que necesito,
el pan que me da vida y aunque me canso.... ¡Vivo!
Si recuerdo mi historia.... has puesto en cada instante el pan que necesito.
No me dejes, ahora que estoy cansado
hazme experimentar que es constante y eterno tu amor conmigo.
A quienes leáis esto, ¡os invito!: leed en vuestra historia la salvación que El hizo,
la salvación concreta que El realiza hoy con vosotros y conmigo....
A todos nos regala el don de pronunciar: te doy gracias, Señor,
porque es constante y eterno tu amor conmigo.
Mundialització, interculturalitat i multilingüisme
Hace 1 hora.


0 ¿Y tú qué opinas?:
Publicar un comentario en la entrada