header-photo
09 febrero 2010

AYUDAR, SERVIR y VIVIR con la GENTE. Testimonio de Juan, desde Camboya

Hace tiempo que decidí dejar Madrid y venir a Camboya a trabajar como voluntario. Llevo algo más de cuatro meses y he tenido la oportunidad de desarrollar mi trabajo en ámbitos de lo más variado. Este blog me da la oportunidad de contar el trabajo que desarrollo aquí y el poder compartir con vosotros las experiencias que he vivido en este país durante los últimos meses.

En primer lugar os voy a hablar del proyecto que ocupa la mayor parte de mi tiempo. Se trata de Anatha, que quiere decir “desvalido” en camboyano y hace referencia a los niños de la calle. Su principal objetivo es la escolarización de niños que han abandonado o están en peligro de abandonar los estudios. Todo el equipo que trabaja en este proyecto, excepto yo, está compuesto por camboyanos.

Gran parte de mi tiempo lo dedico a visitar y conocer a todos estos niños y a sus familias. La verdad es que te encuentras de todo. Muchos de ellos no pueden ir al colegio por que tienen que trabajar para llevar comida a su casa. Algunos trabajan desde los seis años en condiciones inhumanas, otros van a los vertederos o se recorren la ciudad en busca de cualquier cosa, también se dedican a mendigar y los que no, se pasan el día esnifando pegamento. Sus situaciones familiares arrancan las lágrimas a cualquiera. Familias rotas por la guerra, muchos de los padres no trabajan y se pasan el día bebiendo tratando de superar las secuelas de las atrocidades que vivieron. El alcoholismo es uno de los principales problemas, tanto en el padre como en la madre, y ese es el ejemplo que los niños reciben en casa. Otro problema muy importante es el maltrato que existe dentro de las familias. La semana pasada visité a dos de ellas. En uno de los casos, la madre tenía toda la cara quemada, sin pelo y con la oreja deformada. La imagen se me ha quedado grabada y es brutal. Todo indica que fue el marido, pero en la comunidad dicen que fue ella misma, que al ir borracha se cayó encima de una olla con agua hirviendo. Siempre hay versiones diferentes, siempre hay contradicciones. El otro caso, el de un marido que le ha cortado el cuello a su mujer con un machete. Ella ha muerto y el está en la cárcel ¿Qué hacer con sus 5 hijos?

0 ¿Y tú qué opinas?: