Y he seguido tu rastro.
Y me has dicho: adelante.
Y me has dicho: adelante.
Y después has sonreído.
Yo también.
Y más tarde te he encontrado...
¿o me has encontrado tú a mí?
te has hecho el encontradizo...
me has llevado hasta ti...
Y todo lo que me rodea,
ha permanecido igual,
pero lo que va cambiando
es mi forma de mirar.
Y una semilla podrida
en el fondo de la tierra
no es muerte y podredumbre
es un camino que empieza.
Y una nube que descarga
con fuerza toda su lluvia
no es sinónimo de inundación,
es un chorro de vida
para la tierra que ansía alimento,
para la tierra reseca,
que tiene sed,
que está sin aliento.
Y todos somos esa semilla,
y todos somos tierra reseca...
y todos necesitamos,
alimento que nos fortalezca.
Hoy me he encontrado contigo
y he seguido tu rastro.

0 ¿Y tú qué opinas?:
Publicar un comentario en la entrada