Y he seguido tu rastro.
Y me has dicho: baja.

Y después has sonreído.
Yo también.
Y más tarde te he encontrado...
salías temprano de casa,
dejando todo recogido,
para llevar corriendo
al cole a los niños...
Después te he encontrado
sonriendo en el trabajo,
aunque hoy lunes, te superaba
el volumen de folios y carpetas...
la cantidad de cuentas aún no hechas...
los clientes insatisfechos...
el jefe apretándote las tuercas...
Y más tarde, aún te he visto
recogiendo a tus hijos,
llevándoles la merienda,
resoplando porque creías,
que te iban a cerrar la tienda...
y aún tenías tiempo
para visitar a tu vecina,
hace tiempo que está enferma,
y sabes que te necesita...
también te ha dado tiempo
para ir a ese grupo
para ir a ese grupo
donde con otras mujeres,
compartes vida, fe y risas...
y donde luchas junto a otras
por la justicia,
sin pausa pero sin prisa...
Y también te he visto en detalles
propios de ti, sensibles,
abrazando dulcemente...
mirando calladamente...
sacando fuerzas de donde crees
que ya no tienes...
sin sentarte ni un minuto,
sin pensar en si estás cansada,
aceptando amablemente,
aceptando amablemente,
la ayuda de quien te la regala...
Y te he encontrado en cada mujer
que lucha por su tierra,
por sus hijos y por sus nietos,
por la vida y la libertad,
con fuerza.
Y te he encontrado en María
la mujer de una pieza,
y en mi madre...
y en mi hermana...
que hoy me ha hecho llorar de emoción...
y en mis compañeras, y mis otras hermanas
y en las madres del colegio
y en otras muchas mujeres
que no conozco, pero me atrevo
a decir que se parecen
a ti, porque se dan por entero...
Hoy me he encontrado contigo,
hoy eres mujer...
y he seguido tu rastro.
y he seguido tu rastro.



0 ¿Y tú qué opinas?:
Publicar un comentario en la entrada