Hoy me he encontrado contigo.
Y he seguido tu rastro.
y me has dicho: alégrate.
Y después has sonreído.
Yo también.
Y más tarde te he encontrado
en medio de la celebración,
festejando, cantando,
disfrutando... con ilusión.
Estabas en medio de sueños
que la madre Cándida soñó,
estabas y estás en sueños
que entonamos a una voz.
Soñamos felicidad,
ilusión y confianza,
soñamos no perder la alegría,
que nos mantenga la esperanza
soñamos con una educación
que sea para todos,
soñamos con tener el interior
en paz para transmitirla a otros...
Y me siento impulsada
a vivir de cara a ti
y me siento llamada
a transmitirte a ti.
Gracias Ama Kandida
porque eres tú quien me enseña
que yo sola nada,
pero con Dios todo cambia.
Hoy me he encontrado contigo
y he seguido tu rastro.


0 ¿Y tú qué opinas?:
Publicar un comentario en la entrada