con tu mano suave y compasiva
y entra aunque nos falte la esperanza,
porque tú eres la ESPERANZA que esperamos.
Empuja nuestra puerta y entra,
aunque nuestros ojos estén humedecidos,
porque tú eres nuestra ALEGRIA más completa.
Empuja nuestra puerta y entra,
aunque las heridas nos duelan,
porque tu eres SANACION para ellas.
Empuja nuestra puerta y entra
aunque nos falle el silencio muy de dentro,
porque tú eres la PALABRA que buscamos.
Empuja nuestra puerta y entra,
aunque mendigos de amor seamos,
porque tú eres el AMOR deseado.
Empuja nuestra puerta y entra...
Miguel Ángel Ruano Sánchez






































