Durante la semana pasada fuimos más de treinta las personas que nos desplazamos hasta Granada desde todos los colegios de las Hijas de Jesús de España. El motivo, continuar nuestra formación completando el 4º de los módulos que componen el curso de Gestión, Dirección y administración de Centros Educativos organizado desde la Congregación en colaboración con la facultad de teología de Granada, la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Córdoba (ETEA) y SM. Desde enero de 2010 es la tercera semana entera que nos reunimos en Granada, a lo que hay que sumarle otros cinco días en Salamanca abordando de manera más concreta aspectos relativos al carisma e identidad de la congregación, ahondando en la espiritualidad ignaciana y en nuestro modo propio de educar. Liderazgo, gestión de recursos humanos, nociones básicas de economía, habilidades de planificación, el sistema educativo en España, el discernimiento,la acción evangelizadora en los centros... son sólo algunos de los temas que se abordaron, de manera teórica y práctica. A toda esta formación hay que sumarle los muchos momentos informales de aprendizajes: conversaciones, intercambio de ideas, de experiencias... que resultan igualmente enriquededores. Tuvimos tiempo además para la oración, para celebrar, para crear grupo y para conocer las ciudades en las que estábamos y en las que fuimos tan bien acogidos. Fue, sin duda, una experiencia muy positiva, que posibilitó espacios y tiempos para la reflexión pausada y la apertura de pistas y líneas a seguir sin perder nunca de vista el horizonte de nuestros Centros Educativos.
Creo recoger la opinión de todos los que participamos en estas semanas de formación si digo que el ambiente de trabajo y de relaciones fue muy bueno, lo que contribuyó a que se cumpliesen de manera acrecentada los objetivos con los que iniciábamos el curso. Son también muchos y muy variados los sentimientos con los que terminamos este proceso formativo, pero quizá sobresalga uno entre ellos: el agradecimiento. Agradecimiento a las comunidades de Granada y Salamanca por la buena acogida y lo bien que nos trataron; agradecimiento a cada una de las personas que participaron por hacer que la experiencia fuese más enriquecedora, por dar tanto, por todo lo compartido; y agradecimiento a la Congregación y el Equipo de Titularidad por el esfuerzo realizado en la organización de estas jornadas, por la confianza depositada, y por ofrecernos esta posibilidad formativa.









































