28 abril 2012

Finaliza el Curso de Inteligencia Emocional para los profesores de Gamarra


Esta semana de abril, los profesores del Colegio Gamarra hemos finalizado el Curso de Inteligencia Emocional. Impartido por la psicóloga y terapeuta infantil Begoña Ibarrola, al que llevamos asistiendo periódicamente desde el mes de octubre.

Según el diccionario, entendemos por inteligencia: la capacidad de entender, asimilar, elaborar información y utilizarla para resolver problemas.
Y por emociones: las reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos ambientales o de uno mismo.
Ambas definiciones, nos llevan a la conclusión de que la inteligencia emocional es la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos.

Eso es justamente, lo que hemos estado trabajando a lo largo de este curso.
Como profesores, ejercemos un papel muy importante en la vida del niño, pues pasamos una gran cantidad de horas al día juntos. Precisamente por ello, comprobamos que los niños no solamente desarrollan habilidades motoras o aprenden conocimientos sin más.
Para que una persona se desarrolle completamente, también hay que enseñarles poco a poco (conforme a las edades y etapas) a pensar por sí mismas, tomar decisiones, razonar....que es tan importante como saber ponerse en el lugar del otro, compartir, diferenciar las emociones y los sentimientos que algo/alguien nos puede provocar...sólo entonces, logrará un desarrollo completo.

Con las charlas formativas y prácticas realizadas con Begoña, hemos  aprendido, y analizado técnicas y métodos para enseñar al niño a identificar estas emociones; primero deberá identificarlas en su propia persona para luego poder entender al compañero.

En nuestro colegio, también a lo largo del curso y junto con el Departamento de Orientación, hemos elaborado nuestro propio cuaderno de emociones: “Siento, me comprendo, te comprendo”.

 
Los profesores, hablamos en clase con los alumnos sobre las distintas emociones que podemos experimentar según las situaciones que nos presenta la vida en el día a día; en el colegio o fuera de él.
Por ejemplo ¿qué es el miedo? ¿que me pasa cuando tengo miedo? ¿que pensamientos pasan por mi cabeza? ¿cómo reacciono? ¿qué me ayuda a superarlo? ¿qué hacen los demás para entenderme? Y con alegria......¿sucede lo mismo?  ¿y la tristeza?

Cada fin de semana, un alumno se llevará el cuaderno a casa para plasmar en él dichas emociones, bien mediante dibujos, texto o cualquier otra técnica que se le ocurra. Eso sí, deberán firmarlo por la parte de atrás pues, suelen estar muy satisfechos con sus resultados y con ganas de mostrarlo a los compañeros. De hecho, es muy interesante ver sus reacciones cuando ven los dibujos de los compañeros, pues les anima a sentirse identificados y hablar de ellos sin miedo, de sus preocupaciones, sus sentimientos...y juntos,  intercambiamos posibles soluciones.
Está teniendo sin duda una gran aceptación y buenos resultados por parte de todos. ¡Bien hecho chicos!