Carta nº 154 Noviembre 1898
“Dios nos dé el
remedio en todo”
… que falta nos
hace, porque como el remedio tenga que venir de nosotros, sin contar con Dios,
vamos apañados.
Y
Dios, que es buen Padre, nos da el remedio en todas nuestras aflicciones. Unas
veces nos lo da en vena, con una llamada
directa de un amigo, con una visita inesperada de un amigo, con un mail que te
ayuda a ver las cosas de otra forma, un mail de una amigo que te lo envía sin
esperarlo, con un café oportuno donde salen los temas que no pensabas que
podían salir. Otras veces nos lo da en pastillicas, cada ocho horas, donde te
encuentras que, esa rutina de frecuencia, de oración o de simple encuentro con
Él, te va aliviando poco a poco de esa angustia, de ese dolor. Y qué buenas son
esas pastillicas y cuanto bien hacen. Otras en gotas directas a los ojos, donde
poco a poco empieza a ver con claridad aquello que parecía borroso.
Dios siempre
es remedio para todo lo que nos pasa. Siempre. Porque siempre está ahí, porque
es el único que no sale corriendo y no abandona, porque siempre te recibe con
una sonrisa, con un abrazo y con mucha calma, que hace que tus lágrimas, tu
soledad o tu enfado se vayan convirtiendo en paz. Ese es el Dios al que la M.
Cándida acudía para todo, ese es el Dios al que la M. Cándida acudía y proponía
para solucionar los agobios de sus hermanas o de los demás. Ese es el Dios que
siempre respondía y que nunca la abandonaba. Ese es el Dios que era respuesta y
camino para seguir haciendo aquello a lo que se sintió llamada, aquello a lo
que tenía que responder. Y, por supuesto, ese es el Dios que sigue siendo hoy
respuesta.
Y, así, poco a
poco, vamos madurando. Y, así, poco a poco, vamos creciendo y descubriendo que
podemos cambiar el tiempo verbal a la perla de la M. Cándida, y podemos decir,
porque nos hemos fiado de Él:
“Dios
nos da el remedio en todo”
Ante esta
frase cambiada a presente, cambiada a hoy, sólo me cabe expresar ese
sentimiento de tranquilidad, de paz, de confianza para afrontar los retos que
este nuevo curso me propone.
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada