15 octubre 2012

Disfruta tu sueño maestro

El otro día mientras paseaba, cuando pasé por delante de mi antigua facultad, algo me hizo detenerme, mirarla y entrar...Había cambiado pero a la vez, seguía siendo la misma.

Un olor característico y agradable permanecía en ella, como el olor a clases y materiales nuevos que uno siempre recuerda toda da la vida. Son olores del recuerdo, olores impresos en esas paredes que si hablasen, faltarían días para contar todas las experiencias y momentos allí vividos.

Los recuerdos brotaban con increíble facilidad y exactitud, como si de ayer se tratasen. Las horas de espera para matricularte, los nervios al decidir las asignaturas, cómo conociste a tus mejores amigos, las clases que compartías en los fríos días de invierno, las charlas en sus enormes puertas cuando se acercaba el verano, los desayunos en la cafetería, las interminables horas de estudio en la biblioteca, exposiciones, reuniones...son tantas cosas.

En aquellos momentos, cuando estudias, muchas veces cansado, no terminas de ser consciente que algún día estarás en el otro lado siendo tú el profesor. Sueñas y luchas para que ese momento llegue y cuando al fin, años atrás ves que lo has conseguido, es muy difícil describir la hermosa sensación que recorre tu cuerpo, has logrado aquello por lo que luchaste, con lo que soñabas...por eso, ahora, cuando tienes uno de esos días difíciles en los que terminas agotada, tomas aire, respiras y das gracias porque has logrado tu sueño, coges fuerzas para afrontar un nuevo día e impides que nada ni nadie te lo estropee, era tu propósito y lo has conseguido, era tu sueño y ahora, es tu realidad. Disfrútala maestro, porque te la mereces.