23 octubre 2012

Jubilaciones en el colegio "Sagrado Corazón" de Salamanca


         El tiempo otorga el espacio necesario para que construyamos nuestros sueños, pero somos nosotros mismos quienes tenemos que ir dando pasos sobre él para convertir esos sueños en nuestra vida. Hay que caminar junto al tiempo,  para avanzar y hacerse consciente de su ritmo y su paso, porque si no, solo es tiempo pasado: un reloj que avanza, un calendario que se deshoja buscando las próximas vacaciones...

El tiempo sólo puede ser tiempo… o puede ser una vida en plenitud.

Suena el reloj y esta vez no nos indica que tenemos que madrugar, ni que llegamos tarde al encuentro... Nos recuerda que hemos celebrado llenos de júbilo en el colegio FI de Salamanca un tiempo pasado, un tiempo presente y un tiempo futuro, un tiempo lleno de vida, repleto de instantes, de trabajo y de felicidad: el paso por el colegio de Julia, Mª Ángeles y Santiago.

Todos ellos optaron por dedicar su vida a enseñar, sin darse cuenta que iban a aprender, a abrir caminos, a ver nuevos horizontes... Hablar de “Sagrado Corazón” implica para ellos una parte muy importante de su vida ya que aquí han dedicado tiempo a educar, a enseñar, a rezar, a recordar, a reír y también a llorar; tiempo, en definitiva, entregado y compartido con los demás.

Gracias a Julia, Mª Ángeles y Santiago, por haber sonreído a la vida frente a las dificultades, haber caminado por ella dando lo mejor de ellos mismos a todos aquellos que les rodeaban, pese al cansancio, el dolor o la desorientación. Y por haber descubierto en esos momentos los pequeños y más tangibles milagros que Dios realiza en el transcurso de nuestras vidas.

A lo largo de estos años, en el ser y estar de cada día, han residido, desde la gratuidad, siempre al lado de los alumnos y de los compañeros. Nos han regalado su cariño, su ejemplo, su profesionalidad y su sonrisa. Por todo ello, GRACIAS.