29 octubre 2012

PERLA ESCONDIDA EN LA CARTA Nº 161


Carta nº 161    Diciembre 1898
“Dios lo puede hacer”  

            Ya he dicho muchas veces que me quedo sorprendido cuando abro y veo la perla que toca para este lunes. Ya lo he dicho muchas veces, pero hoy me quedo atónito y me pregunto: ¿Cómo es posible? ¿Cómo puede aparecer esta perla hoy aquí?

            Dios lo puede hacer, pero necesita, porque así ha querido, nuestras manos, nuestra voz, y después … Dios lo puede hacer. Él es el que tiene que hacerlo, Él es el que anima e impulsa hacer lo nuevo. Sin miedos, con confianza entera en sus manos, sin agobio, pero con pasos decididos y firmes.

            Comparto una oración que me da mucha luz para entender esta perla:

Un texto anónimo de la tradición dice que cada persona, en su existencia,
puede tener dos actitudes: construir o plantar.

Los constructores pueden demorar años en sus tareas
pero un día terminan aquello que estaban haciendo.
Entonces se paran, y quedan limitados por sus propias paredes.
La vida pierde el sentido cuando la construcción acaba.

Pero existen los que plantan.
 Estos a veces sufren con las tempestades, las estaciones,
y raramente descansan.
Pero, al contrario que un edificio, el jardín jamás para de crecer.
Y, al mismo tiempo que exige la atención del jardinero,
también permite que, para él, la vida sea una gran aventura.

Los jardineros se reconocerán entre sí,
porque saben que en la historia de cada planta
está el crecimiento de toda la Tierra.

Cuando alguien encuentra su camino, no puede tener miedo.
Tiene que tener el coraje suficiente para dar pasos errados.
Las decepciones, las derrotas, el desánimo,
son herramientas que Dios utiliza para mostrar el camino.

Nunca dejes de tener dudas …
cuando las dudas dejan de existir es porque paraste en tu caminata.
Pero vigila algo, jamás dejes que las dudas paralicen las acciones.

Toma siempre las decisiones que necesites tomar,
incluso sin tener la seguridad o certeza
de que estás decidiendo correctamente.
(P. Coelho)
Hoy pido a Dios que  me ayude a ser agricultor, a no tener miedo, a confiar, a dudar.